CONSULADO DE ESPAÑA EN MONTEVIDEO

 

 

Entre as series estatísticas da emigración española, a partir de 1909 contamos co Boletín de Emigración, elaborado polo Consejo Superior de Emigración (CSE), entidade creada en 1907. Trátase dunha estatística na que se recollen entradas e saídas dos españois que viaxan a ultramar, con destino a calquera punto de América, Asia ou Oceanía, con pasaxe de terceira clase ou asimilada, embarcados ou desembarcados polos portos españois, ignorando se a residencia habitual está en España ou no estranxeiro.

Este rexistro refírese única e exclusivamente a emigrantes tal e como foron definidos pola Lei de Emigración de 1907, polo que presenta varias carencias importantes, como recoñece o propio Consejo Superior de Emigración:

 

Nuestras estadísticas eran sustancialmente erróneas (...), a nuestra fiscalización se habían sustraído sumandos que algún año equivalieron casi al triple del éxodo consignado para el Brasil en el recuento oficial de la emigración española. (Consejo Superior de Emigración, 1916, p.108.)

 

A diferencia doutras estatísticas de migración legal, a serie de datos publicados nestes boletíns conta cunha peculiaridade: trátase dunha migración legal non asistida, é dicir, desprazamentos poboacionais que non se axustan a ningún plan, operación ou programa aprobado e desenvolvido polo Goberno ou coa súa intervención, e tampouco contan coa súa axuda técnica ou económica.

Os presentes artigos sobre a emigración española a Uruguai, redactados por Félix Cortés e extraídos do Boletín de Emigración pertencente ó ano 1912, forman parte das memorias anuais de Emigración correspondentes ós anos 1910 e 1911, elaboradas para uso da Administración.

A partir da lectura destes informes, o lector pode determinar, dende o punto de vista cuantitativo, a notable importancia do volume de emigrantes procedentes de España que ingresaron no Uruguai, aínda que a distinta escala que outros países latinoamericanos. Uruguai, xunto coa Arxentina, Cuba e Brasil, era un dos países de destino preferidos pola emigración española.

Por outra banda, podemos observar que o desequilibrio entre homes e mulleres inmigrantes —en 1911, dos 1.601 emigrantes desembarcados, 1.062 eran homes e 539 eran mulleres— non foi tan marcado como noutros países, debido ó proceso de reagrupación familiar e a que o país disfrutaba dende comezos de século dunha lexislación, parte dela relativa á muller, moi avanzada para a época.

A condición do inmigrante español no Uruguai en relación coa do obreiro autóctono ven ser un tanto desigual, en igualdade de condicións o obreiro uruguaio é preferido ó emigrante. En canto ós traballos nos que estes emigrantes aparecen máis representados son as peores profesións nas que non se esixe ningún tipo de cualificación profesional. Así, no Boletín mensual de estatística do Departamento de Montevideo declárase que un 60% dos emigrantes entrados se clasifican na categoría de peóns e xornaleiros, un 30% no grupo de agricultores, e o 10% restante en diferentes profesións. Non obstante, o latente desexo de ascenso social por parte dos inmigrantes e a boa situación económica do país posibilitará unha movilidade social ascendente do colectivo español en Montevideo.

 

 

En resumo, estamos ante unha interesante publicación que ofrece unha ciudada e breve descrición das características básicas da emigración e os procesos de inserción social dos emigrantes españois nas sociedades americanas.

 

Angeles Prada Castro

 

 

V Cronica

MEMORIA DE EMIGRACIÓN (1910)

Emigrantes españoles — Hotel de Emigrantes — Carácter de la emigración española en el Uruguay

 

Dada la poca importancia que hasta el presente tiene en el Uruguay la corriente emigratoria de españoles, no es de extrañar trate este tema con relativa poca extensión, aunque sí con gran interés, con todo el que se merece un asunto de gran trascendencia para España y respecto del cual se hace necesario que los Representantes consulares lo estudiemos , para ofrecer á nuestro Gobierno el mayor número posible de datos y conclusiones que reflejen de una manera fiel el carácter que dicha corriente emigratoria va teniendo, principalmente en los países sud-americanos. Labor es esta que se hace difícil y en la mayoría de las veces imposible de realizar dentro de los plazos que las leyes sobre emigración establecen, toda vez que las estadísticas se forman ocho ó diez meses después de transcurrido el año á que aquéllas se refieren.

La Casa de Emigrantes ú “Hotel de Emigración“ que también con este nombre se le conoce en el Uruguay, es de creación reciente pues su fundación data del año 1908, teniendo por exclusivo objeto fomentar la emigración á este país, y es justo reconocer que hasta el presente un lisonjero éxito coronó sus trabajos.

Como el fin principal del establecimiento es el mencionado anteriormente, á él encamina sus medios, que son: de inmediato, ofrecer al emigrante á su llegada, habitación, alimento y abrigo; procurándole asimismo colocación y trabajo, en armonía con sus aptitudes, edad, sexo; destinando también un buen número de jornaleros á las labores y tareas del campo.

Debo, pues, insistir en afirmar que el citado Hotel de Emigrantes no contrata emigración alguna, ó mejor dicho, que el Gobierno uruguayo es el que todavía no ha llevado á cabo contratación de ninguna clase que se refiera á procurarse emigración, limitándose tan sólo al presente á fomentar la emigración de reverencia facilitando al emigrante medios de vida, y a que este país, por su riqueza y principalmente por la extensión que va adquiriendo, reclama de día en día nuevos brazos y actividades.

Dada la naturaleza y carácter de Hotel de referencia, no es de extrañar que una gran parte de los emigrantes que desembarcan en este puerto dejen de acudir á él, prefiriendo libremente procurarse recursos para hacer frente á sus necesidades y saliendo otros á los pocos días de su llegada para el vecino puerto de Buenos Aires y Departamentos de esta República, sin cumplir ninguno de los que cito, así como muchos que quedan en Montevideo con el deber de inscribirse en la Cancillería Consular, omisiones que dificultan en muchos casos poder formar una estadística exacta de los emigrantes comprendidos en este distrito Consular, requisito exigido en la Memoria anual que la vigente Ley de Emigración señala en esfera de las atribuciones del Cuerpo Consular.

En mi concepto la Casa de Emigrantes fundada en Montevideo por el Gobierno uruguayo, es quizá el principio, la base de lo que el porvenir de esta República ha de exigir dada su importancia y el desarrollo que va adquiriendo, sin contar con las ventajas que una emigración contratada reportaría á este pueblo, cuyo Gobierno llegará en conclusión, no lo dudo, á consignar en su presupuesto una cantidad capaz de reglamentar una emigración verdad en debida forma, siquiera para realizarlo tenga que contar, además de dinero, con estudio especial que exige preparación del país, procurando al emigrante tierras en fracciones donde aquél pueda colonizar desarrollando sus aptitudes. Así lo ha comprendido la prensa uruguaya, que en más de una ocasión hizo un oportuno llamamiento sobre tan trascendental asunto.

Además del Centro tantas veces mencionado, existen también y como auxiliares para el obrero en el país una Oficina titulada del Trabajo y gran número de Agencias, que como es lógico no resultan ventajosas para el emigrante desde el momento en que empiezan por fijar un precio á los servicios que prestan.

 

 

Condiciones de emigrante español, en relación al obrero del país. — Sus condiciones de vida, salario y posición en el distrito consular.

 

La condición del emigrante español en esta República en relación con la del obrero del país viene á ser un tanto desigual, pues aun cuando es cierto que por todos los medios se trata de desarrollar aquí la emigración, como ésta no tiene la naturaleza y carácter que en otras Repúblicas, el obrero uruguayo en igualdad de condiciones para cualquier oficio ó trabajo es preferido al emigrante, dándose muchas veces el caso de que algunos obreros que emigraron de España á este país y  no acudieron á la Casa de Emigración en la necesidad de ganarse la subsistencia, tuvieron qu3e ser amparados y protegidos por Sociedades de beneficencia españolas, ante ellas una que presta grandes servicios, la Sociedad Hospital-Asilo Español, obra que honra á los españoles residentes en el Uruguay, y que cumple fines altamente filantrópicos, como son el de repatriar á los enfermos, ancianos é imposibilitados para el trabajo.

Sin embargo de que en muchos casos la Sociedad que cito y otras, atienden de presente á todo el que necesita de ellas, sin distinción de ningún género, como esta República es rica y comercialmente tiene importancia, es casi seguro que todo aquél que gestiona colocación la encuentra, aunque muchas veces no suceda esto de manera inmediata.

Consecuencia de lo manifestado anteriormente es fácil deducir que la posición del emigrante en esta república es modesta, si bien el jornal que aquél percibe por su trabajo, le da lo suficiente para cubrir sus necesidades y las de la familia. No hay que olvidar, sin embargo, la carestía de la vida en este país á tal punto, que el Gobierno Uruguayo se preocupa de este asunto, y en perspectiva del peligro que  supone el descontento de la clase obrera, procura conceder á ésta toda clase de facilidades para construir sus viviendas, dando vida al Banco Obrero del Uruguay, destinado á fabricar casas para obreros, que después las alquilan por la módica suma de ocho pesos mensuales. Los trabajadores continúan pagando esa cantidad durante diez y nueve años, y al cabo de dicho tiempo se hacen dueños de las citadas propiedades. Insisto, pues, en afirmar que no obstante las iniciativas que el Gobierno del Uruguay procura y ha de procurar en este asunto, constituye un relativo problema para el obrero hacer frente á la vida, por la carestía de ella en el país. De aquí que en contadísimos casos llegue á prosperar el emigrante, si bien y como es lógico esto depende de sus condiciones de talento y actividad, secundados en parte por la ayuda oficial.

Carecen los emigrantes de Centros instructivos y Sociedades de beneficencia creadas por ellos, así como de Casinos y Cajas de ahorros.

No obstante, disfrutan de los beneficios que las citadas sociedades reportan, toda vez que los españoles radicados en esta República, preocupándose de sus intereses, cuentan con Sociedades de socorros mutuos, Centros instructivos de recreo, Casinos y en todas las Sociedades que cito se protege al emigrante, pues el hecho de serlo, constituye para la Colonia española poderosos motivo para atenderle. Igualmente disfrutan los emigrantes de los beneficios que brinda la Sociedad Hospital Asilo Español ya citada, eminentemente filantrópica y de la cual forman parte considerable número de socios, la mayor parte elementos caracterizados de la colectividad española, que al unir sus cuotas con las mandas que al Centro de referencia legan los compatriotas ricos que fallecen, les permite formar un decoroso presupuesto destinado á aliviar muchas miserias y dolores. El Hospital citado cuenta con cuarenta camas, á más de tener instalado en su edificio un magnífico sanatorio perfectamente atendido y en el que, mediante módico precio, pueden curarse todos los que lo soliciten, sin distinción de nacionalidades. Aun cuando tampoco cuentan lo emigrantes con periódico alguno de su creación, disfrutan igualmente de las ventajas que ofrece el único existente en la Colonia española, titulado El Diario Español, el cual se preocupa en alto grado de la clase obrera necesitada, de tal forma, que en su local tiene establecidos consultorios jurídico y médico gratis y de los cuales obtienen innumerables beneficios los mencionados emigrantes.

 

 

Movimiento de emigrantes. — Los entrados durante el año 1910.

 

Según listas enviadas á esta Cancillería por las Agencias que á continuación se expresan, el número de emigrantes desembarcados en este puerto durante el año 1910, fué el siguiente:

 

Compañía Trastlántica

249

Pinillos, Izquierdo y Compañía

86

Hamburg Südamerikanische

326

Norddeutscher Lloyd

59

Mala Real Inglesa

262

Pacific Steam Navigation

308

Houlder Line

8

Lloyd Sabaudo Italiano

34

Houston y Compañía

2

Lloyd Real Holandés

54

Mesasgeries Maritimes

134

Chargeurs Réunis

109

Total

1631

 

De los emigrantes comprendidos en el anterior cuadro y según datos remitidos por la Oficina de Emigración, ingresaron en dicho Establecimiento 1.330 españoles en el año 1910, habiendo dejado de presentarse en la Oficina de referencia 301 emigrantes.

Debo advertir asimismo, que en atención á lo publicado por el Boletín mensual de estadística del Departamento de Montevideo, un 60 por 100 de los emigrantes entrados pueden clasificarse en la categoría de peones y jornaleros y un 30 por 100 en el grupo de labradores y agricultores, ocupando el 10 por 100 restante diferentes profesiones.

Los puertos principales de donde proceden la mayor parte de los emigrantes citados, son: La Coruña, Vigo, Bilbao y Barcelona, respectivamente.

Con lo manifestado en la presente Memoria, entiendo dar una idea general de cuanto se refiere al texto que debe contener la Memoria anual, que la vigente Ley de Emigración señala en los deberes de los funcionarios Consulares.

 

Montevideo, 31 de Diciembre de 1910. — Félix Cortés.

 

 

Consejo Superior de Emigración: Boletín. Madrid,1912. Año IV, Tomo IV. Pp. 30-34.

 

 

 

MEMORIA DE EMIGRACIÓN (1911)

 

Emigración española en el Uruguay. — Su naturaleza. Condición del emigrante en el distrito Consular.

 

Como expreso en la Memoria correspondiente al año 1910, la emigración de españoles á la República Oriental del Uruguay es relativamente pequeña hasta el presente y no se contrata por el Gobierno uruguayo, el cual se limita tan sólo á fomentar y procurar su desenvolvimiento por todos los medios, como lo demuestra con la creación de una oficina titulada “Hotel de Emigrantes” y que se fundó en Septiembre del año 1908, siendo su principal fin procurar albergue, manutención y trabajo á la emigración que desembarca en este puerto y que conceptúa honesta y laboriosa.

De la manera como funciona dicho Hotel algo dije en la Memoria correspondiente al año 1910, que he de ampliar en la del año 1911, por entender es de gran utilidad para nuestro Gobierno y el digno Consejo Superior de Emigración, sean conocidos el trato y ventajas que dicho Establecimiento proporciona á los españoles que en calidad de emigrantes ingresan en esta República.

Es indudable que no obstante la ayuda oficial, el éxito del emigrante en el país depende principalmente de sus méritos y talento para el trabajo que se le designa, así como de su laboriosidad, encontrándose, sin embargo, con relación al obrero uruguayo en condición un tanto desventajosa desde el momento en que, teniendo ambos igualdad de aptitudes, se prefiere el último para cualquier trabajo.

Respecto al salario, adquisición de propiedades, Centros instructivos, Sociedades de beneficencia, Cajas de ahorros y periódicos con que cuenta el emigrante en esta República, tuve ocasión de manifestar también en la Memoria de 1910, que aun cuando la escasa Colonia emigratoria, de condición humilde, no adquiría propiedades ni creaba Centros como los citados, disfruta en cambio de los beneficios que todas ellas proporcionan, gracias á la esplendidez de la digna Colonia española radicada aquí, la cual cuenta con bien instalados Casinos, Centros de recreo y, sobre todo, con un cómodo confortable Hospital que, aunque pequeño por su capacidad, distribuye dones y ventajas á todo al que á él acude, principalmente si es pobre y de condición menesterosa.

 

 

Casa de emigrantes. — Funcionamiento de la misma. Su reglamentación.

 

Art. 1º La Administración de alojamiento de emigrantes protegerá por todos los medios á su alcance la emigración que sea honesta y laboriosa, desechando la que á su juicio fuese viciosa ó inútil.

 

Art. 2º La emigración será atendida desde la llegada á este puerto del buque que la conduzca, y será alojada convenientemente con la higiene y comodidades necesarias.

 

Art. 3º El hospedaje y alimentación  será gratuito durante cinco días, pasados los cuales abonará cada persona por ese concepto treinta centésimas de peso diario los mayores de quince años, y quince centésimas los de cinco á quince años de edad.

 

Art. 4º Los alojados que enfermaran durante su estancia en el Establecimiento, serán atendidos gratuitamente.

 

Art. 5º A los emigrantes que no tengan destino se les proporcionará trabajo, siendo en uno y otro caso por cuenta del Estado el transporte de ellos, sus equipajes y útiles dentro de los límites de esta República.

 

Art. 6º Siempre que el emigrado lo solicite, la Administración del alojamiento intervendrá en la formación y cumplimiento de los contratos que por arrendamiento de obras celebren con las personas ó Empresas respectivas.

 

Art. 7º Las personas mayores de sesenta años sólo serán admitidas justificando su calidad de jefes de familia, y al frente de cada una de éstas sólo podrán concurrir á lo sumo un matrimonio.

 

Art.  8º La Administración suministrará  á los emigrantes todos los datos que soliciten referentes á las costumbres y leyes del país, precios de jornales, horas de trabajo, sistema monetario, cambios, giros y demás que pueda ilustrarles, á fin de evitarles engaños y abusos.

 

Art. 9º Cuando al emigrante le haya fenecido el término del contrato celebrado, ó por cualquier circunstancia se encuentre nuevamente sin trabajo, y su conducta y procederes hayan sido correctos, la Administración tratará de proporcionarle nuevamente colocación.

 

Art.  10º Todos los emigrantes tienen derecho de denunciar personalmente al Administrador cualquier deficiencia en el servicio interno ó en la alimentación.

 

Art.  11º La salida del local para los alojados es libre, pero en cada caso están obligados á dar previamente aviso á la Administración.

 

Art. 12º El emigrante que no cumpliera estrictamente las disposiciones reglamentarias ó las órdenes verbales ó escritas emanadas de la Administración, perderá los derechos que le correspondan por su calidad de tal.

 

Movimiento de emigrantes. — Los entrados durante el año 1911.

 

Según listas enviadas á este Consulado por las Agencias que á continuación se expresan, el número de emigrantes desembarcados durante el año 1911, fué el siguiente:

 

Compañía Trastlántica

314

Pinillos, Izquierdo y Compañía

69

Hamburg Südamerikanische

285

Norddeutscher Lloyd

94

Mala Real Inglesa

268

Pacific Steam Navigation

395

Houlder Line

8

Lloyd Sabaudo Italiano

2

Houston y Compañía

14

Lloyd Real Holandés

78

Mesasgeries Maritimes

37

Chargeurs Réunis

14

Nelson Line

31

Total

1601

 

De los emigrantes comprendidos en el anterior, pertenecen al sexo masculino 1.062, y al femenino 539, y según datos remitidos por la Oficina de Emigración, ingresaron en dicho Establecimiento 1.293 emigrantes, habiendo dejado de presentarse en la Oficina de referencia 308 de los llegados á este puerto.

Asimismo, debo advertir que, según la estadística mensual publicada por el Boletín Municipal de Montevideo, un 60 por 100 de los emigrantes que ingresan en la República pueden clasificarse en el grupo de peones y jornaleros, un 30 por 100 en el de agricultores y un 10 por 100 en profesiones diferentes.

Respecto á los emigrantes salidos de este puerto en el año 1911, y según estadística, pueden calcularse en dos terceras partes, dirigiéndose el mayor número al vecino puerto de Buenos Aires.

Los puertos de donde proceden los emigrantes de referencia son en primer término La Coruña, Vigo, Bilbao y Barcelona, respectivamente.

 

Montevideo, 31 de Diciembre de 1911. — Félix Cortés

 

 

Consejo Superior de Emigración: Boletín. Madrid,1912. Año IV, Tomo IV. Pp. 34-37.